jueves, 17 de agosto de 2017

ESTA BIGOTE, ES TODO UN SEÑOR


Excepcionalmente escribo en mi columna sobre Burgers, locales “take away” o de  comida chatarra, sólo cuando veo que su comida no es tan chatarra  como pensaba y que detrás del “fast food” hay una comida que da el paso a lo gourmet y exquisito que deja atrás a muchos restaurantes.
Este es el caso de “Señor Lomo” 3er anillo externo con la Beni, lo propio del lugar que anuncia su “Brand” es excepcional, y si viene acompañado con las papas rusticas. el bocata se convierte  en sublime.
Personalmente suelo empezar con 2x1 Chop de cerveza para luego, según la hora, pido desde deliciosa ensalada Cesar, el matambrito, o la nueva capresse.
No descarto ni mucho menos otros más elaborados como un “team de empanadas” riquísimas, la milanesa napolitana, arroz chaufa, ñoquis a la bolognesa, trucha a la mantequilla, o un abundante pique macho
Como ven el local ya no es tan garaje en cuanto al producto, y menos por lo limpio y te sorprenden los nuevos sillones y un sistema de sonido más que óptimo, que hace del local una de las mejores alternativas por calidad, variedad y servicio, si bien cuando se empieza a llenar los tiempos deberían acelerarse también más.
Punto y aparte merecen los postres donde se ve la mano de una de las dueñas del local Fabiana Añez. Cheesecake de la casa, o el de zanahoria,  Alfajores,  brownie solo o con helado o pave de Chelita
Sr Lomo, esta “bigote”, es todo un Señor.

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jueves, 10 de agosto de 2017

LO QUE NO SE DEBE HACER EN UN RESTAURANTE


Ser un gourmet es saber cómo comportarse y comer en un restaurante, las formas importan y denotan al vulgar del señor, ponen en el escaparate al ramplón y destacan al ilustrado.
Por ejemplo comerte lo que te echen, y dejar el plato como si lo hubiera lamido un perro es una ordinariez, en un restaurante hay que dejar algunas sobras pocas propias de haber disfrutado el plato en su cabalidad.
Pedir la carne muy hecha, socarrada, demuestra una simpleza gastronómica de “chupate domine”,  no digo más, pues en Santa Cruz se aprecia la carne, esto evidencia no saber de carne.
Ignorar las temporadas. Las estaciones hacen que tengamos en cada una de ellas unos u otros alimentos si pues los platos que prepara el chef para la carta están acorde por la temporada, es absurdo pedir caza en verano cuando la temporada de caza es en otoño, o bien pedir setas en abril si en octubre y noviembre es cuando asoman en el bosque. Así con todo, principalmente con la verdura y con el pescado fresco etc.
Un plato suele ser, en un buen restaurante complejo, tiene un poco de todo ya que el chef quiere obtener una mezcla de elementos para conseguir el un objetivo sublime. Por tanto ser “tiquismiquis” con los ingredientes que te ponen en un plato, y empezar a decir “a mi sin cebolla”, no me ponga aguacate, sin pimienta negra etc… está fuera de tono un chef busca mezclar ingredientes sin que nada sobre salga, si falta un elemento aquello ya no es lo que quiera el chef.
Es muy friky y en ya desuso usar el móvil en el restaurante, un viene a disfrutar de la gastronomía y de la compañía por tanto hay que vetar todo aquello que te distraiga para conseguir este objetivo tan placentero. Y no digamos recibir una llamada levantarse de la mesa dejar a tus acompañantes sentados y atenderla, esto es de lo más chabacano.
Por último, otro de los errores que se cometen es no mirar la cuenta. Algunas personas consideran una vulgaridad comprobar que la cuenta está bien; otras pasan por simple descuido. Todas ellas se arriesgan a pagar platos o bebidas que no han consumido. Que es habitual y no por mala fe en los restaurantes.

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jueves, 3 de agosto de 2017

QUE BIEN SE ESTA CUANDO SE ESTA BIEN


Como una isla en un ambiente presuntamente sórdido en la vereda del tercer anillo interno entre Casa Color y las discos frente al Zoológico. Se encuentra “City Bistró” un remanso de paz en un tramo sospechoso.
“City Bistró” tiene ante todo mucha calidad y la calidad se nota solo abriendo la puerta, una iluminación exquisita, una música acústicamente inmejorable con una selección soberbia, una decoración sin estridencias y una barra de bar sublime, con una gente discreta a la par que encantadora, profesional de guante blanco
Si esta es la antesala, imagínese como será la comida, la verdad que superaron todas mis expectativas. Por qué: “que bien se está…cuando se está bien” me repetía a mí mismo en cada minuto que pasaba en “City Bistró”.
La carta adecuada y equilibrada a la par que variada, con un surtido de platos internacionales de gran nivel y echando un vistazo a lo peruano. Puedo hablarle sólo de dos platos de mar. El Salmón con escamas de chía sobre salsa de azafrán con papas morrón y vegetales y el pulpo a la brasa. Y uno de carne:  las costillas de cerdo al estilo BBQ con salsa barbacoa hechas al vacío.
Todos los platos “Suma cum Laude”, desde su “cooking” en los fogones, hasta su entrada en sala y su degustación en mesa. El único “pero” al pulpo le podría añadir otro tentaculo pues con uno queda corto por lo apetitoso que está.
Antes de empezar te sacan unos pancitos calientes de espinacas un día o pan de papa otro con mantequilla o fuagrás que están para afinar el gusto y preparar las subsiguientes estocadas. Demasiado nivel en los todos los platos y me preguntaba ¿será así toda la carta?
Creo que sí, y un botón de muestra fue el espectacular el “petit gateau” de Chocolate negro y vainilla que compartimos en el postre, un remate celestial. Y una cena de este altísimo nivel merece un SINGAPUR (Singani Puro) de Casa Real con dos rocas y una rajita de limón.
Todo esto es gracias a una muy buena cocina dirigida por André Novoa cheff peruano doctorado en la escuela Columbia del Perú donde han salido entre otros a los grandes Cheff de moda en los mejores locales de Lima.

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martes, 1 de agosto de 2017

UNA ESTRELLA MICHELIN EN SANTA CRUZ


Nadie diría que en Santa Cruz tenemos un Chef con estrella Michelin y no la ha conseguido acá, se la dieron mientras trabajaba en “Les Créations de Narisawa”, en uno de los 50 mejores restaurantes del mundo que está en Tokyo.
Las estrellas Michelin equivalen a los Oscar en cine o a los premios Nobel en las ciencias. Por eso los Michelin forman un clan donde un Michelin se codea con los otros Michelin, y así fue cuando el Gran Gurú de la gastronomía mundial Ferrán Adría mantuvo un “face to face” con el Chef Boliviano en “les Creations”.
Estamos hablando del único con estrella Michelin Boliviano, Franklin Gushi el Chef Beniano instalado en un restaurante hermosamente “desaville”, en un primer piso de la calle Velasco en pleno centro de Santa Cruz.
Aquella noche en Tokyo Franklin le explicaba al maestro Ferrán  los pormenores de la variedad de la uva Koshu, introducida en Japón desde China en el siglo VI por monjes budistas. Le decía: “Es de un color grisáceo, casi transparente. En el paladar deja notas de fruta fresca; pera o cítricos como el yuzu", le explicaba Franklin Gushi a Ferrán Adrià.
Ahora en su restaurante “Bistro Dossier”, él se acerca a las mesas para explicarnos a los neófitos cambas, las bondades de sus platos y nosotros “boca abiertos” aprendemos de la sabias palabras de una estrella Michelin,  que si de cultura gastronómica gozará de prestigio en nuestra ciudad este local estaría colapsado.
Que es lo que nos ofrece Dossier de las manos de Gushi, lo primero innovación, por ejemplo una “crème brûlée” que en lugar de servirse en su plato viene dentro de un pote de mermelada tradicional y que al abrir el resorte sale humo como si fuera clase de magia de Harry Potter. Y así con todos los platos, pero sobre todo la creatividad y la innovación está en el paladar, texturas, aromas, temperaturas que son propios de un estilo el estilo de los Chef Michelin.

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jueves, 13 de julio de 2017

MANDA HUEVOS

Recuerdo que una vez en el Congreso de los Diputados de España uno de los políticos estaba leyendo una ley, la lectura se alargaba y cada vez se hacía más compleja, el presidente del Congreso ya no aguantaba más aquel pesado discurso y sin darse cuenta que su micrófono estaba prendido dijo esta expresión “Manda huevos”
Aquello se vio en la televisión con la correspondiente burla de la gente. Algo parecido está pasando en Santa Cruz donde se ha abierto un restaurante peculiar que “Manda huevos”, pues se llama “Alleggro”  que te podía traducir “Todo Huevos” “All” todo “egg” Huevo y la “ro” para despistar. Obviamente la línea gastronómica son los huevos, pero hay de todo.
Lo primero que llama la atención es el amplio parqueo frente a su fachada y su decoración estilo garaje del restaurante, funciona con una carta muy variada y precios asequibles. Un Brunch y tenedor libre los fines de semana. Además del “Teaparty” por la tarde con masitas, empanadas y galletas es un rodizio de masitas y tea en la terraza.
Es el típico sitio para comer a cualquier hora y en cualquier momento y rico de verdad. Con un menú a la carta amplio y variado. Personalmente en la faceta huevos, me gustaron los huevos benedictinos, los famosos huevos estrellados, o la españolísima tortilla de papas, la eggstravaganza, huevos con caviar o la omelete supremo.
Pero no todo son huevos podés elegir entre muchas cosas la brocheta de pollo thai, la tri milanesa (chancho, pollo, res), la Tabulé de quínoa, sopas y todo tipo de pasta. Realmente completo.
Una muy buena elección para cualquier hora del día y casi noche, el local se encuentra en el condominio Ciudad Real entre el 3er anillo interno y la Busch, está abierto de 07:00 a las 22... Todos los días todo el año.  ¡Manda huevos!

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jueves, 22 de junio de 2017

NOVEDADES EN LA SUISSE


Vientos del norte son los que soplan por la Suisse, uno de los locales que no se ha bajado del pódium de los primeros desde quien les escribe llegó a Santa Cruz hace doce años.
Realmente en cualquier oficio en la vida el triunfar puede ser fácil, ahora bien mantenerse es de héroes. Y esto es lo que Markus ha conseguido con su acogedor y tradicional chalet que año a año ha sabido darle este toque de innovación.
Ahora la novedad es el nuevo Chef ejecutivo Diego Mantilla que viene de la escuela peruana de Le Cordon Bleu por tanto apasionado por los alimentos de mar y esto se ha notado en el cambio de la carta, carta que en unos meses revolucionará el entorno gastronómico cruceño.
Pero por ahora la propuesta de Diego se decanta por lo del mar al estilo asiático con una entrada de atún ya sea tataki o nikei este último viene a ser un ceviche de atún con salsa nikei.  Como plato fuerte tenemos tres propuestas, yo probé las tres, Chancho Tokyo, Tempura de camarón tamaño Jumbo U15 acompañado con un fideo de arroz exquisito -es raro que el acompañamiento te quede más grabado que el núcleo- y Salmón Teriyaki con un mixto de verduras arroz al coco y piña, simplemente delicioso
Y para más mar les recomiendo un “Tutto mare Lingüini” con salsa cremosa de ají “giallo” amarillo y frutos de mar. Ceviche mix de basa, pulpo y langostinos, leche de tigre con el tradicional maíz tostado.
Rematando la triada, nos proponen unas bananos Taiwan, plátanos flambeados con jengibre sake y un rescoldo de helado de vainilla, si el ecuatoriano lo hiciera a lo camba cambiaría el sake por singani humildemente creo que el postre ganaría.
Pero la novedad de La Suisse no se queda en el cambio de Chef ejecutivo del gallego Roberto por otro primer espada como es el Ecuatoriano Diego. La novedad además del cambio de carta, está en el retoño de Markus que después de licenciarse en le Cordón Bleu sucursal de Lima regresará con un Master de los importantes en la gastronomía, como si hubiera ido a Barcelona para hacer un MBA en el IESE se va a Barcelona para realizar una pasantía ni más ni menos que con el gran gurú de la cocina mundial, Ferrán Adríá.

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jueves, 15 de junio de 2017

Un sabor para cada paladar


Seguimos nuestras visitas a los Gastro-Hoteles, hoy en Equipetrol Norte donde disfrutaremos en “la Tranquera”, nombre que recibe el restaurante del recién remodelado Hotel Camino Real, de un suculento banquete.
Antes de entrar al restaurante nos enfrentamos en la trayectoria que dista entre la puerta del hotel y la entrada del restaurante  con el “espatuleado puntillista” del artista del fierro y el color Handal, un bello arte que abre el apetito.
El restaurante en si está entonado con el nombre en hierro formando una serie de trancas estilizadas, recordando el origen de su nombre. Acogedor, con una iluminación intimista y una parte volcada sobre la naturaleza del jardín exterior del Hotel, uno se encuentra a gusto.
Su lema nos atrae pues nos ofrece una paleta de colores gastronómicos con la frase seductora: “Un sabor para cada paladar”
Sobre sale nada más entrar la mesa de ensaladas y acompañamientos que ofrece este restaurante, de forma gratuita,  a todo aquel que quiera reforzar su plato principal.
Hablando de platos principales abundante carta que toca todos los criterios gastronómicos, haciendo hincapié en la parrilla, no olvida ni el pescado ni la pasta ni los platos nacionales. Buena presentación y abundancia en los platos y un esmerado servicio de meseros.
No me gusto la política de precios para el vino -que ya se la comentaré a mi buen amigo José Luis Handal- por eso no tome vino en este buenísimo almuerzo que departí con un gran amigo.
Salmón Hacataya y unos raviolis de cordero, que repartimos entre los dos como entrada, fue lo que pidió mi amigo y personalmente me anote al “Team” de los platos nacionales con un suculento pique macho de estos que te quitan el aliento.
Hay que pedir con mesura en este tipo de restaurantes hoteleros pues la cantidad sí que se nota pero como esta tan rico no hay problema para acabar con toda la propuesta.

El domingo la apuesta de “La Tranquera” de Camino Real se olvida de la carta para entrar en la parrilla y la caja china donde la mesa de ensaladas hace florituras con el chancho, la res y de vez en cuando asoma también el cordero.
www.ramonfreixa.com