viernes, 31 de marzo de 2017

UN PICAR SIN PICAR PICANDO


Últimamente en santa Cruz están ocurriendo fenómenos gastronómicos paranormales. Tal es el caso de la paella picante último invento de la casa de la paella de Equipetrol que ha patentado esta receta y damos fe de ello y esta buenísima, siempre y cuando le guste el picante.
La verdad que definir una paella picante dentro de la literatura gastronómica resulta difícil pues es un “ser sin estar, estando” traducido a los sabores podemos decir “un picar sin picar picando”. A mí que no soy mucho de picante me gusto y se de otros que son más de lo picante, no les pareció suficiente y pidieron salsa tabasco.
La pareja de la casa de la paella, regresaron de España después de tener un mes el local cerrado y no fueron de turismo sino que aprovecharon para celebrar en Valencia su boda y disfrutar del banquete en el Vaticano de la Paella en la Región Levantina que se llama “Casa Salvador” un rincón paradisiaco al lado de un lago llamado “Estany” en el pueblecito turístico de “Cullera” (cucharra en idioma valenciano) allí los fines de semana la media son unas mil paellas que salen del fogón para entrar en sala.
Si tan solo nos traen los dueños de “La casa de la paella” tres truquitos de Salvador, tendremos paellas al estilo “la picante” para varios meses.
Entramos en la época de las paellas y hay que ser fieles a las propuestas de los arroces que nos proponen, si no lo ha probado nunca comience con un “arroz al horno” paella cocida en horno de barro al estilo de los romanos con papa, garbanzos, ajo morcilla y tomate. O una buena y auténtica “paella valenciana” con todo lo que lleva la huerta de la capital del Turia.
Y si se le hace difícil pelearse con el camarón, tiene que pedir una marinera con todo los bichos limpios de cascara, solicite una “paella del señorito” con todo el marisco sin dermis.

No lo dude de picante, a la romana, de los emperadores a lo valenciano y de lo Valenciano a lo marino. La catedral de la Paella en Santa Cruz le está esperando y ahora con más fuerza que nunca pues ¡viva los novios ¡


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miércoles, 15 de marzo de 2017

UN BORDE RÍO REMODELADO

Una gran alegría me he llevado al ver el gran cambio que ha realizado un restaurante de pescado: Borde Rio, que ha pasado de ser un  andrajoso local, a un restaurante  con estilo, dejando de lado la calamina, para convertirse en un sitio de ensueño e innovación.
Nunca creímos que un restaurante de pescado se colocará a este nivel, pero “Borde Rio” lo ha logrado, y está irreconocible.
Ahora, cumple con todas las reglas para un restaurante moderno y que quiere ser líder en su sector. Se ha diseñado con una decoración sencilla de diseño y limpia, a la par de innovadora, en un 50% de exterior y la otra mitad interior. Bonito agradable y muy bien puesto.
Hace unos meses ha comenzado su nueva andadura en la calle Majo 2455 perpendicular de la Alemana entre 2° y 3er anillo. Ahora en esta Cuaresma y en unos días Semana Santa, ya tenemos una buena excusa  para acercarnos y disfrutar de local y sobre todo de su cocina.
La gastronomía boliviana referente al pescado no se sale de unas pocas especialidades y casi todas se elaboran fritas, las especies que tienen más aprecio son aquellas que carecen de espinas o sus huesos son lo suficientemente grandes que puede ser manejados bien con las manos, como el pacú, el tucunaré o la corvina.
La estrella de “Borde Rio” son costillas de pacú adobadas y fritas, también el tucunaré y la corvina el surubí a la plancha ya sea en milanesa, estilo tailandés o la tártara o margarita. Por otro lado aparecen los yacarés, donde a la diabla con tomate y finas hierbas se remata con un buen picante.
En la extensa carta también podrá encontrar además de la piraña frita el ceviche de surubí y  la picada de la casa “borde río”, con una tabla de milanesa de pescado y chicharrón con salsa tártara y agridulce.
Todo normalmente acompañado de plátano, patacones, yuca y arroz y maridaro con  cerveza o vino blanco.
Un sitio con encanto, rico frito al pescado que uno entra y no se queda de lado, repite, y vuelve con dos amigos más para seguir degustando lo que no ha podido probar la primera vez y siempre quedar encantado.


viernes, 10 de marzo de 2017

ABANA SE ESCRIBE SIN "H"


Cuando te encuentras con el nombre “Abana” así escrito y sin “H” lo primero que te viene a la cabeza es decir: “Que bruto Habana sin H”, esto es lo que me vino a la cabeza al ver escrito así el nombre de un restaurante cubano en un bonito cartel del Barrio de Belén.
Luego tuve que rectificar “Mi pequeña Abana” no refería a la capital de Cuba, es el nombre de una linda niña mestiza que asomo su bella carita cuando entré en este rincón de “La Habana” en Santa Cruz.
Y de sorpresa en sorpresa, primero un patio con todas las paredes rayadas y con caligrafías varias al estilo “La bodeguita del medio”, pronto este patio albergara un “moro” de un antiguo Ford y una plazuela para mover la cintura con los sones cubanos de la salsa, la guajira o la guaracha de “Compay gallo”.
En este local de la Calle Santa María cerca del Canal Isuto antes del 4° anillo. Nos encontramos con auténtica comida cubana sin tapujos ni ambages, un cliente que llego por primera vez, lo que pidió fue un poquito de todo para probar todos los platos. A este mismo cliente al día siguiente se le vio lamiendo el plato después de repetir con la famosa Ropa Vieja.
Para empezar, recomiendo cómo no, un mojito y esperar el plato de la casa que se llama como el local “Mi pequeña Abana”, se trata de una chuleta de res, jamón ahumado, queso mozzarella, puré de papa y vegetales a la mantequilla. Si quiere es muy recomendable la vaca frita con mojo criollo y arroz moro. Si vos sos más de pollo, no deje de probar el pollo enrollado.
Si llama antes, que  le preparen la lasaña de camarón, que podría ser obtenidos del mismo malecón lleno de personajes pintorescos que no paran de hablar de la vida y de la mala vida, que como decía uno: “Yo vengo a vaciar el cerebro. Si no, no puedo sobrellevar esto".
En “Mi pequeña Abana” el ron acompaña la tertulia mientras la música de la isla empapa el placer de una buena cena y el mojito vuelve a aparecer junto a la “Mama Juana” para charlar sobre las historias de la revolución, del son cubano y de las estrellas del Baseball, del receptor de los 50 Juan Castro o Pacheco  “Capitán de Capitanes”, sin olvidarse de  Martín Dihigo el mejor pelotero de Cuba de todos los tiempos. Y pedir otro plato de Ropa Vieja.

https://www.facebook.com/MiPequenaAbana/

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jueves, 2 de marzo de 2017

HEREJE


Quizá me tachen de hereje cuando les propongo visitar las churrasquerías en tiempo de cuaresma. Todo lo contrario en estos locales encontraremos el mejor pescado; hagan la prueba en “Los Hierros”, “La Cabrera”, “La Caballeriza”, “El Arriero”… etc tienen un surtido amplio surtido de mar y de río,  para cocinar a la brasa, que va desde la brocheta de camarones, a la trucha, pacú, sábalo y el que más abunda es el salmón. Y curiosamente en estos locales el pescado y sus derivados de mar son tan o más ricos que en restaurantes donde lo propio es el pescado.
Como en los restaurantes de ascendencia peruana donde el ceviche es la estrella y con él se nos presentan mil variedades de opciones propias de las costas peruanas, como sopas anticucho de más ..etc. Locales con ADN peruano en Santa Cruz cada vez hay más, “Sabor a Mar”, “Shacha”, “El Buen Gusto”, “Ancora”, “Mancora” como el pulpo, el chicharrón marino, en la parihuela, o el pescado a lo muy macho; sin olvidarnos de la causa de langostinos.
Y si seguimos en la línea cuaresmal tenemos los 56 locales de Sushi censados por quien les escribe que hay en Santa Cruz, que no quiero ni citarlos pues no me gustaría olvidarme de ninguno.
Y la oferta pura y dura del pescado comienza en el mercado de la Florida sigue por las esquinas de la calle y se va desparramando por toda la ciudad llegando a la esquina con la Beni en el 2° anillo o en el tradicional “Tucunaré” en la Republiqueta, nos encontraremos pescado de piscifactoría a  los pescados que nos llega del Beni, donde las estrellas son el tucunaré, la corvina, el pacú, la dorada, el surubí, el paiche, el muturo, el bagre. Y casi todos ellos nos sirve para preparar un buen pescado a la tacuara.
Sin lugar a dudas un buen pescado bien elaborado, no tiene nada que envidiar a una carne. Y de esta manera no pecamos de herejes.


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