viernes, 18 de marzo de 2016

SEMANA SANTA, SANTO PESCADO


Esta semana entramos en tiempo de austeridad, de ayuno y de abstinencia; estamos en Semana Santa. La abstinencia es la ley para los católicos de no comer carne el Viernes Santo, por tanto nos vemos abocados al “santo pescado”
Es la época del rio  y de mar. Acá en Santa Cruz tenemos interesantes locales para disfrutar de estos manjares. En general todos aquellos restaurantes de origen peruano, asiático ya sea japonés, nikei o chino.
Fuera de lo asiático, quiero hablar de algunos lugares donde “el santo pescado” es sublime manjar. Es obligatorio dar una ronda por el remodelado Mercado de la Florida, con sus puestos a la brasa y fritos con lo más fresco de la zona. Para quitarse el sombrero.
Si quiere ir de mar le recomendamos unas paellas de mariscos, arroz negro o similar, bien sea en “la casa de la Paella” en la Tucumán de Equipetrol con Irene y las paellas geniales las de Cris de “Zanella” en la Castellnau perpendicular de la Monseñor.
Pero hablar de pescado en Santa Cruz es hablar de “Tucunaré” en la Republiquetas, el pescado amazónico como  la corbina, el tucunaré, la piraña frita, el pacú además de la cola de yacaré es el protagonista. En Tucunaré, como dice el dicho castizo,  “esta tan rico que te chupas los dedos”, no en vano para apurar un buen pescado no es de malos modales, comer con las manos.
Donde hay pescado no debe faltar el maridaje con  vino blanco, recomendamos especialmente vinos aromáticos como el Riesling de Campos de Solana, el Torrontes de 1750 de Uvairenda o un Sauvignon Blanc Grand Selection de Lapostol.
Que tengan una Santa Semana con un santo pescado y no dejen en estos días de bendecir la mesa.

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viernes, 11 de marzo de 2016

EL TREN DE LA VIDA


Mientras cada semana nos sorprende las noticias de cierres de emblemáticos de restaurantes en nuestra ciudad, vemos también como se van abriendo nuevos emprendimientos.
El tren de la vida gira y gira, da vueltas, parando siempre en cuatro estaciones; hasta que un día se queda en una y ya no arranca. Esto pasa es lo que suele pasar en cualquier oficio, también en el difícil emprendimiento de la restauración.
“Mutandis mutandi”, Quattro Stazioni es el nuevo restaurante que quiere precisamente ocupar un espacio en el devenir de la gastronomía cruceña.
Si bien su nombre es italiano, su carta abarca todo el abanico de platos internacionales. Lo de “Quattro Stazioni” vine de sus cuatro ambientes. Este complejo gastronómico se divide en cuatro espacios dos en la parte inferior y dos en un primer piso.
El lobby de entrada y la gran escalera dan la bienvenida a los clientes que son recibidos bien para ir a la izquierda a un snack bar para esperar y saborear un buen cóctel y después del “rendez-vous” pasar al cálido y brillante salón comedor, atendido por el metre de sala Percy que ha trabajado durante muchos años en el restaurante español de Rosario “Don Rodrigo”.
En los primeros seis meses, los platos más solicitados han sido entre otros, el lomito trufado, el salmón a la cazuela, los sorrentinos en salsa de ostiones, el risotto de hongos y el steak tartara.
Después de la cena lo normal es seguir disfrutando de los ambientes del complejo “Quattro Stazioni”, para ello es imprescindible darse un vuelta por el pub de la zona alta y disfrutar de la música en directo con un buen Singapur (Singani puro) a las rocas en la mano y la grata compañía de los amigos. El pub comparte la zona alta con un salón que se adapta a cualquier evento, talleres convenciones o reuniones que usted quiera organizar.
Quattro Stazioni no es un simple restaurante es un complejo gastronómico donde usted como el tren de la vida decide en que estación parar.





viernes, 4 de marzo de 2016

EL RITO DE LA COMIDA DE NEGOCIOS


La comida de negocios en ciudades emprendedoras cómo Santa Cruz está al orden del día, reunirse para conocerse futuros socios, cerrar contratos o celebrar encuentros empresariales, es entre otras cosas, lo que se busca en este tipo comidas.
Para que tenga éxito, lo primero es buscar el restaurante idóneo, y que reúna las condiciones de privacidad y confianza para las empresas. Un restaurante es como una segunda oficina; y en él se tiene que ver casi la prolongación de su empresa, por el estilo, tipo de comida, discreción,  amistad con el dueño… etc., es una pena que casi ningún restaurante en Santa Cruz cuente con salas reservadas para realizar este tipo de comidas, que es lo normal en Europa.
Me gustaría hoy darles unos “tips” para que tenga en cuenta en este tipo de comidas. El anfitrión debe llegar antes y, si se retrasa, asegúrese de que reciben a su invitado en su nombre.
La conversación es algo muy importante, se puede empezar con cosas triviales, si el invitado es foráneo se puede hablar aspectos turísticos o sociológicos de la ciudad donde nos encontramos. El vino que pedimos es una buena excusa para comentar al comienzo, hablando de sus características enológicas. Está vetado hablar de política, sexo, religión o dinero. Hay que ser  profesional.
¿Qué pedir? El vino siempre corre por parte del anfitrión, intentando pedir productos nacionales si estos están a un buen nivel. Si es usted el invitado, no pida lo más caro, da muy mala imagen, déjese llevar por las sugerencias del chef. En general no atiborrarse con la comida.
Luego se puede entrar ya al asunto que les trae a esta comida de negocios, pero dejando el cierre de los acuerdos profesionales para el despacho.
¿Quién invita? El anfitrión, siempre. Hay excepciones, como algunos jóvenes emprendedores, que pueden omitir el protocolo y pagar a medias.
Los restaurantes que se precian en recibir este tipo de ágapes ganan su prestigio no sólo por el buen yantar, quizá lo más importante es: Oír, ver y callar, los meseros deben ser cautelosamente imperceptibles y no interferir en absolutamente nada. Ahí está la clave de un buen restaurante para albergar comidas de negocios.

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